Zelig escribió: ↑24 Abr 2021, 15:58
Lamentable nivel escribió: ↑24 Abr 2021, 15:51
Pues que el año pasado no había vacunas y en estos mismos meses también bajaron las contagios y hospitalizaciones, cosa normal en una epidemia estacional. Incluso el presidente dijo que la pandemia había terminado (la habíamos "vencido") y que saliésemos todos a consumir como posesos por el bien de la economía nacional, uy perdón, estatal.
No sé qué te está llevando a este espiral de anumerismo y paranoia, lamentable nivel, pero te tengo por una persona inteligente y racional y esto que estás poniendo no tiene sustento en datos ni resiste el mínimo análisis.
No puede haber una sola persona en el mundo ahora mismo que pueda poner en tela de juicio la efectividad de las vacunas para paralizar la letalidad del virus. Las evidencias son abrumadoras y las muestras para darle peso a esas evidencias son de centenares de millones de personas. Ahora mismo, poner en tela de juicio que la letalidad esté bajando gracias a la vacunación está al nivel del terraplanismo.
Comparar la baja letalidad actual con el año pasado por estas fechas cuando llevábamos un mes y medio cerrados en casa y aún nos quedan un mes y medio más solo puede ser por un calentón.
Según tu misma lógica:
- Las vacunas son efectivas.
- Chile es uno de los países del mundo con más porcentaje de población vacunada.
- En Chile están aumentando los casos de COVID.
¿Cómo se explica entonces esto? Porque no se puede mantener al mismo tiempo que la vacuna es efectiva y que los casos de contagio estén aumentando en Chile por otro motivo que no sea la estacionalidad. Una de dos: o las vacunas son efectivas y entonces el aumento de casos se debe a la estacionalidad de la pandemia; o las vacunas no son efectivas y la estacionalidad del COVID es despreciable.
¿O qué explica si no el aumento de casos en Chile? ¿Lo mismo que la deuda del Sporting? ¿Melmac?
Habría otra posibilidad, pero no muy popular entre los gobiernos y las farmacéuticas: que a pesar de una vacunación mayoritaria de la población, las vacunas no impiden que te contagies ni que transmitas la enfermedad. Pero esto, me temo, no es muy políticamente correcto, porque entonces se vienen abajo automáticamente todas las historias de las cartillas de vacunación y toda la propaganda, en general, pro vacunas, que están vendiendo las vacunas como la única forma posible de regresar a la "normalidad", donde podremos ir por la calle sin mascarillas, los abuelos podrán abrazar y besar a sus nietos, y todos los días saldrá el arcoíris.
Esta última posibilidad también conllevaría dinamitar desde dentro cualquier consideración racional de vacunar a los menores de edad, que como sabemos, por el virus no muere ni un 0,0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000% de la población menor (en Asturias, al menos, ningún fallecido de momento, afortunadamente, de los 136.000 menores de edad). Porque la vacunación en menores de edad ni serviría para protegerlos más en caso de contraer el virus (no lo necesitan), ni les protegería de contagiarse, ni evitaría que fuesen transmisores de la enfermedad.
Sobre el anumerismo, te doy la razón. Cada vez es más difícil contrastar números y datos. Por ejemplo, Israel, otro de los países con mayor porcentaje de vacunación del mundo, recientemente ha dejado de enviar datos al MOMO europeo referentes a la comparación anual de fallecidos.
Y sobre la paranoia, pues tal vez tengas razón. Si desconfiar de quien te ha engañado continuamente a lo largo de un año es ser paranoico, pues posiblemente lo sea. Las mascarillas son contraproducentes porque proporcionan una sensación de falsa seguridad. Hay mascarillas solidarias (las quirúrgicas) y las FFP2 son insolidarias. Enfermos "asintomáticos" que sin embargo son capaces de contagiar la enfermedad. Casos de parejas en las que uno de los miembros se contagia, convive normalmente con su pareja y la pareja ni da positivo ni le encuentran anticuerpos de ninguna clase. Lo mismo en familias. Etc. ¿Tú crees que todo esto resiste un análisis serio?
Por resumir, yo no soy negacionista en el sentido de creer que no exista el virus o la enfermedad. Claro que existe, por desgracia. Pero hay un mogollón de cosas que no se explican.
«Si no pagan a jugadores, ni a empleados, si no pagan luz ni acreedores, alguien debería explicar dónde va el dinero en el Sporting...» (Agustín Castellote, 29/07/2013)
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