Para los aficionados fue el principio de la pesadilla. Que el Madrid te levante a Luis Enrique o el Barça a Abelardo e Ivan Iglesias, es algo que entra dentro de lo razonable. Pero ver a Juanele en el Tenerife, a Manjarín en el Depor o a Marcelino en el Mallorca, ya es otra historia.
Incluso en la generación inmediamente posterior a esta salieron jugadores muy potables, como Sergio Fernández, Aitor, Manolo o José Manuel, que también fueron vendidos de manera casi inmediata a su explosión.
Durante una breve época, antes del desastre del 98, llegaron buenos fichajes que completarían esa plantilla. Lediakhov es el más reseñable, pero también Pier hizo una muy buena temporada, Julio Salinas hizo números espectaculares para un equipo que termino 18º, Hugo Pérez bastante más mito que realidad, pero que no lo hizo mal y unos cuantos más... Marcos Vales, Velasco, Sabou...
Para luchar por la liga no sé, pero para alguna participación europea más, aquella generación si que daba. Incluso más de uno hubiera podido compartir equipo con Villa.
Pero bueno, que estos genios de la gestión, con esa generación entre manos lo que consiguieron fue la peor temporada de la historia de un equipo en primera, seguida de 10 años en segunda, con la venta de la Escuela de Mareo y las marcas, el casi regalo del que sería máximo goleador de la historia de la selección española, la quiebra económica de la entidad y la casi desparición en varias ocasiones...
Unos genios.[/QUOTE]
El superDepor que gana la Copa y queda subcampeón de Liga en la 94/95 juega con:
Liaño
López Rekarte-Voro-Djukic-Ribera-Nando
Manjarin-Aldana-Donato-Fran
Bebeto
Ese año estuvo lesionado Mauro Silva toda la temporada, y los únicos que jugaban algo eran Villarroya para suplir a los laterales, Salinas, Alfredo en bandas y el hermano de Fran en el mediocampo...
Es que el 11 que puse yo es mejor (discutible) pero el banquillo es muchísimo mejor
Y ojo, que el Madrid que gana la Liga es el de Valdano: Buyo, la quinta del buitre en su última batalla, Lucho, Amavisca y Zamorano...
Nos robaron una década de gloria