Lo cierto es que ante la escasez de recursos lo normal es priorizar a gente joven y sana frente a enfermos de residencias de ancianos. Desde un punto de vista técnico, cualquier hospital tomaría esa misma decisión. Es tan evidente que pedirlo oficialmente desde la Consejería de Sanidad es no sólo innecesario sino intrusivo, por no hablar de intentar hacer que prime un criterio político frente al criterio médico. No sé si es algo más propio de un psicópata o de un imbécil mandar esas órdenes por escrito.





